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Calle de Mojácar
Mojácar es un pueblo entrañable que dan ganas de guardar en la maleta y llevárselo a la ciudad; Y en esos momentos de estrés por el trabajo, el tráfico y otros que haceres diarios, sacarlo y perderse por sus callejuelas laberínticas y llenas de flores en busca de un lugar donde tomar algo y no pensar en nada.
Lo de perderse es algo exagerado ya que Mojácar es pequeñito, y lo de buscar un lugar para tomar algo en teoría parece más fácil, pero ya verás como te cuesta decidirte, hay muchos lugares con encanto.
El emplazamiento de Mojácar es espectacular. Esto no es ninguna novedad, 2.000 años a.c. ya se dieron cuenta de esto. Luego fueron pasando por aquí fenicios, cartagineses, griegos, romanos y árabes, con quienes Mojácar conoció su época de mayor esplendor.
Tiempo después la cosa fue a peor; Las sequías, la emigración en masa y la guerra civil pintaron un futuro poco halagüeño. Pero entonces llegó el turismo y con él una nueva fuente de empleo e ingresos.
Y como la mayoría de los que están viendo esta página son turistas (incluido un servidor), vamos a visitarlo a ver que nos encontramos.
Lo primero es dejar el coche, hay un parking gratuito en la Plaza Rey Alabez. Después subiremos hasta la Plaza Nueva. Desde su mirador hay una excelente panorámica del Valle de las Pirámides y del primer asentamiento de la ciudad junto al río Aguas.
Si queremos ampliar horizontes, desde aquí parte una cuesta que nos conduce al Mirador del Castillo. De la vieja fortaleza no queda nada pero las vistas sobre la costa mojaquera son magníficas. Lo que sí hay es un Centro de Arte que realiza interesantes exposiciones.
Volvamos a la Plaza Nueva, en la que también se encuentra la Ermita de los Dolores. Este edificio se levantó en el s.XVI sobre una antigua mezquita, fue reconstruido en el s.XVIII y hoy día alberga una tienda de recuerdos.
Toma la Calle Alcalde Jacinto y llegarás a la Iglesia de Santa María, construida a finales del s.XVI. Como verás está realizada con grandes sillares de piedra, y es que además de para rendir culto, servía como fortaleza.
Frente a la entrada se sitúa la Estatua a la Mojaquera realizada en mármol blanco. Se trata de una mujer vestida con el traje típico que sostiene el pañuelo con los dientes y un cántaro de agua sobre su cabeza.
Si bordeamos la iglesia nos toparemos con la Plaza del Parterre, una antigua necrópolis árabe donde las tumbas estaban inclinadas con dirección a la Meca.
Casi enfrente está la Plaza del Ayuntamiento, donde destaca un bonito árbol centenario que fue traído desde las américas por un emigrante.
A dos pasos se encuentra la Puerta de la Ciudad o de la Almedina, un arco de medio punto de 1574 que sostiene el escudo de Mojácar.
Al otro lado se ubica la Casa del Torreón, en la que se cobraban los "impuestos de puerta". Su aspecto actual es del s.XVIII y hoy día es una bonita pensión.
Desde aquí alcanzamos la Plaza de las Flores y el Arrabal, el antiguo barrio extramuros de la ciudad que se cree fue habitado por la comunidad judía (piérdete por sus callejuelas).
Desde la Plaza de las Flores podemos tomar la Cuesta de la Fuente (si no estás en forma el regreso puede ser duro) hasta alcanzar la antigua Fuente Mora, remodelada a finales del s.XIX. Este lugar fue un punto clave en la vida de los ciudadanos, ya que aparte de apagar la sed, sus aguas servían para regar las huertas y para lavar la ropa.
Seguro que durante tu paseo te topas, sobre todo en las tiendas de recuerdos, con una especie de monigote con un arco de mano a mano.
Este simpático emblema es El Índalo, todo un símbolo de la zona y portador de buena suerte.
"Regalar un Índalo es regalar buena suerte y protección"
Ha sido utilizado en Mojácar desde hace mucho tiempo. Las mujeres, al terminar de encalar sus casas, pintaban este símbolo en la fachada o sobre la puerta para ahuyentar el mal de ojo y preservarla de las tormentas.
Como os dije al principio, cuesta decidirse por un sitio para cenar o tomar algo. Lo mejor es que sigas a tu instinto, a tus gustos y por supuesto, a tu bolsillo.
De todas formas yo os dejo los lugares a los que fuimos por si os sirven de algo (todos estuvieron muy bien).
Antes de cenar nos tomamos unos refrescos en el Café Calima, que se encuentra en la Plaza del Arbollón (frente a la iglesia). Después decidimos cenar en el Restaurante Italiano Pulcinella (C/ del Sol. Junto a la Plaza Nueva). El sitio está muy bien y se come estupéndamente, además, las vistas desde su azotea son magníficas.
Luego nos fuimos a tomar unos cocktails al Restaurante Arlequino. Tiene mucho encanto y aunque ya hayáis comido o cenando, merece la pena tomarse algo (también funciona como bar de copas). El interior está muy bien pero si hace bueno, mejor ir a la terraza o directamente a la azotea.
A unos 2 Km y medio del pueblo se sitúa la Playa de Mojácar, que se despliega a lo largo de 17 Km de costa.
Las playas no son especialmente llamativas (por lo menos en la parte más cercana al pueblo) pero lo bueno es que no hay muchas aglomeraciones.
El Paseo del Mediterráneo atraviesa todo este litoral salpicado de hoteles, apartamentos, supermercados, restaurantes y tiendas típicas de playa (ya sabéis, periódicos, cremas, gafas de bucear y la típica colchoneta hinchable del cocodrilo). También hay una buena cantidad de chiringuitos, chill out y discotecas.
Es la zona turística y de diversión de Mojácar, y tanto por el día como por la noche hay sitios muy recomendables para tomarse algo.
Nosotros salimos a la caída del sol. Primero nos tomamos unas cervecitas en Pachamama Rock donde había música en vivo. Para las copas nos decidimos por el Mandala Beach, al que puedes ir por la mañana, a comer, por la tarde o mejor aún, por la noche (Recomendado 100%) No he visto que tengan web propia pero en este enlace os hacéis una buena idea picha aqui
Otros establecimientos que tienen muy buena pinta y a los que puedes ir casi a cualquier hora son: Lua Mojácar, Moma Beach, Maui Beach (vídeo) bbme Beach Club, Neptuno Beach Club, Gabbana Beach o El Patio 2000.
A mitad de camino entre el pueblo y la playa hay otra gran discoteca (sólo de verano); Liquid, con 4 ambientes y 5.000 m2 de diversión al aire libre.
Reportaje de Noviembre de 2010
Si vas en verano al pueblo ve al atardecer, cuando el sol ya no pega con tanta fuerza. Un paseo nocturno es una gozada.
Si te apetece probar platos de Mojácar puedes degustar la Crema Mojaquera y el Pollo a la Mojaquera. También son muy típicas las Migas Cortijeras.
Esta información no es un consejo pero me pareció una curiosidad muy interesante sobre el pueblo que estamos visitando; ¿Sabías que Walt Disney pudo nacer en Mojácar?, pues sí, no es una pregunta tan descabellada como pudiera parecer. Os dejo la historia tal y como la cuentan en la página web mojacar.es (donde además podéis encontrar mucha más información sobre Mojácar)
"Hace más de cincuenta años, concretamente en el año 1940, llegaron a Mojácar tres hombres enfundados en llamativos trajes grises. Decían que eran representantes de Walt Disney Estudios, y buscaban el certificado de nacimiento de José Guirao Zamora, nacido en Mojácar en 1901. Decían que José Guirao y Walt Disney eran la misma persona.
Pasaron varios días investigando los archivos municipales, pero los documentos de la esa época se habían perdido durante la Guerra Civil (el resto, imposible de archivar y ordenar se había vendido a una fábrica de papel).
En el Mojácar de 1940 no había aún ni luz ni teléfono, y nadie por supuesto sabía quién era el tal Walt Disney, pero sí se sabía muy bien quién era Isabel Zamora, la bella lavandera que con su hijo aún pequeño, había emigrado a Chicago, dónde tenía un hermano.
El largo viaje con el niño la dejó cansada y desorientada. Su hermano le aconsejó dejar el niño en manos de unos vecinos, Elías y Flora Disney, quienes, le aseguró eran buenas personas y ya tenían tres hijos. Parecía la mejor solución, y al final Isabel, enferma, accedió. El niño fue bautizado en Junio de 1902, con su nuevo nombre: Walter Elías Disney y se quedó a vivir con sus nuevos padres y hermanos.
Unos años después, cuando la hija de W.D publicó la biografía autorizada de su padre, el cronista de Mojácar, Carlos Almendros pidió un certificado de nacimiento en el registro de Chicago, con los datos que constaban en la biografía: Chicago 5 de diciembre, la respuesta fue tajante: Walt Disney no había nacido en esa fecha ni en ese lugar, tampoco en otra fecha de ese año ni cercanos.
Otros datos vienen a apoyar esta tesis: el propio Disney comentó a Salvador Dalí, en la visita que le hizo en los años 50, que había nacido en Almería; por esa misma época hubo nuevas visitas e intentos americanos con hacerse de los “papeles”, esta vez por parte de los frailes franciscanos de California, a través de la Iglesia. Necesitaban aquella documentación de un bebé que emigró a principios de siglo. En 1954 volvieron a buscar.
No acaba aún la historia, porque numerosos medios de comunicación internacional, así cómo biógrafos del tío Walt, continúan preguntando a los más mayores, cada vez más convencidos del mojaquero que salió de su pueblo a llevar la felicidad a millones de niños del mundo.
Walter Elliot, en su biografía “El príncipe de la oscuridad” conecta Walt Disney con España en repetidas ocasiones y considera cómo muy probable el origen mojaquero de Disney. Incluso la Disney Company estudió los terrenos del Parque Natural de Cabo de Gata para la ubicación del Eurodisney, que finalmente se ubicó en París."