0 Comentarios. Comentar | 0 votos Puente Románico
No se sabe muy bien el origen del nombre de esta localidad, lo digo principalmente porque verás muchas cosas, pero entre ellas ningún barco, entonces ¿de donde viene?. Puede ser porque antiguamente había una barca que se usaba para cruzar el río, pero también se dice que proviene de palabras de diversos idiomas como bar (casa en hebreo o cumbre en íbero), del celta barca, del euskera bartzea (reunión de aldeas), o del árabe barr (arrabal).
Pero bueno, venga de donde venga aquí está y cuenta con un interesante patrimonio histórico y artístico que como siempre vamos a visitar:
La silueta más emblemática de El Barco de Ávila es la del Castillo de Valdecorneja, una fortaleza perteneciente a la Casa de Alba que fue construida en el s. XII sobre el punto más elevado del valle. Ha sido reconstruida en varias ocasiones y hoy día se utiliza para actos culturales.
A sus pies discurre el Río Tormes, atravesado por un bello Puente Románico (s.XII) cuyo origen pudo ser romano. Al otro lado se encuentra la Ermita del Santísimo Cristo del Caño, construida por la cabezonería de un cristo de madera de tamaño natural. Así dicho puede resultar extraño, pero cuenta la "historia" que de buenas a primeras y no se sabe desde donde, la imagen de dicho Cristo apareció en el margen izquierdo del río. Unos caminantes lo recogieron y lo llevaron en procesión a la Iglesia Parroquial. Lo extraño es que a la mañana siguiente volvió a aparecer en la misma orilla del río. Lo llevaron de nuevo a la Iglesia, pero la operación se repitió. Ante la persistencia de la imagen construyeron en aquel lugar la Ermita del Humilladero (así se llamó al principio). Cuatro siglos después se encontraba en muy mal estado y se reconstruyó (1672), pero al mover los cimientos surgió una corriente de agua que se recogió en una fuente de tres caños, de ahí el nuevo nombre de la Ermita.
Otro punto a tener en cuenta es la Iglesia de la Asución de Nuestra Señora (s.XIII), que además de ser la casa de Dios, también lo es de varias parejas de cigüeñas. Es un interesante templo del que podemos destacar su impresionante Retablo Barroco (finales del s.XVII) que se adapta a la forma poligonal del ábisde, la Talla del Crucificado (s.XVI), la Capilla del Inquisidor (1506) o el grandioso Órgano Barroco (1771-1773). En la Sala Capitular se encuentra el Museo de la Parroquia.
En la misma plaza se sitúa la Ermita de San Pedro del Barco, construida en 1663 en el mismo lugar donde nació el santo en 1088.
En el interior se conserva sólo su húmero, ya que el resto del cuerpo se enterró en la Iglesia de San Vicente en Ávila. Fue una mula quien decidió el lugar de su descanso eterno, sí una mula, habéis leído bien, y como sé que no os puedo dejar con la duda, os lo explico brevemente. Resulta que no se decidían donde enterrar al santo, así que el más listo de la clase decidió que lo ataran al pobre animalico y donde éste parara y la palmara, allí se haría. La mula partió de El Barco de Ávila, pasó por Piedrahita y llegó a Ávila, donde dejó su huella marcada en la Iglesia de San Vicente (aún se puede ver) y cayó fiambre. Se la enterró en el trozo de muralla más cercano al templo que actualmente se conoce como "Cubo de la Mula".
Desde la Ermita podemos tomar la Calle Mayor que nos conduce hasta la Plaza de España, donde destaca la Casa del Reloj, que alberga la Oficina de Turismo en su plana inferior, y diferentes exposiciones en la superior. (También puedes ver el mecanismo del reloj)
En la Calle Mayor hay otras edificaciones de importancia como la Casa de la Recaudación, la Casa de los Balcones (s.XV), antigua sede de la inquisición que se llamó así por ser la primera en el pueblo que los tuvo, y el Edificio de la Cárcel, que cuenta con tres amplias salas de exposiciones y donde se ubica la Biblioteca Municipal.
Durante tu paseo seguro que te has cruzado con alguno de los restos de muralla que partían de la fortaleza y protegían el pueblo.
De las puertas que daban acceso a la población sólo se conserva la del Ahorcado, reconstruida en el s.XVI.
Reportaje de Mayo de 2013
Si el calor aprieta hay algunas zonas habilitadas en el Río Tormes donde podemos refrescarnos un poco.
Las más cercanas al núcleo urbano son el Puente Nuevo, la Presa de la Aceña, la Alameda, las Pozas, la Presa de los Cachagranos, Orbezo y los Cotriles.
No podemos irnos de esta localidad sin probar su producto estrella, las judías del El Barco de Ávila, que cuentan con el segundo Consejo de Denominación Específica más antiguo de España.
Pero además, podemos darle gusto al paladar con unas buenas patatas revolconas, una rica sopa de cachuela, una excelente carne de ternera avileña o una fresca trucha del Tormes.